La disputa salarial entre los recibidores de granos y las empresas comenzó a generar complicaciones en la operatoria agroexportadora. Desde el sector empresario advierten por mayores costos, congestión y posibles consecuencias para las exportaciones.
Un conflicto gremial mantiene en alerta al Puerto de Bahía Blanca, donde más de 400 camiones permanecen demorados a la espera de poder descargar granos. La situación comenzó a generar dificultades en la actividad de las terminales y preocupación por sus posibles efectos sobre la cadena logística y el comercio exterior.
La disputa se desarrolla en el marco de una negociación salarial entre la Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) y las empresas del sector.
Desde la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) manifestaron preocupación por la situación y aseguraron que el gremio no estaría cumpliendo con los términos de la conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo.
Ante este escenario, la entidad empresaria presentó una denuncia formal ante la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo y pidió la intervención de las autoridades para intentar normalizar la actividad.
Restricciones en la operatoria del puerto
De acuerdo con la versión difundida por la CPPC, representantes gremiales habrían comunicado a las terminales de Bahía Blanca la decisión de no realizar horas extraordinarias y limitar los reemplazos o movimientos temporales de trabajadores entre distintos sectores.
La cámara sostuvo que, si bien las horas extras son voluntarias, resultan habituales dentro de una actividad que mantiene operaciones durante las 24 horas y que requiere coordinación permanente para garantizar la recepción y despacho de mercadería.
Según las empresas, estas restricciones comenzaron a provocar importantes demoras en el ingreso de los camiones y alteraciones en la logística habitual del complejo portuario.
La consecuencia más visible es la acumulación de vehículos en los accesos y alrededores del puerto. Durante las últimas horas se contabilizaron alrededor de 400 camiones demorados, aunque desde el sector señalaron que la cifra llegó a ubicarse cerca de los 500.
Advierten por el impacto sobre las exportaciones
Las empresas sostienen que la paralización parcial no solamente perjudica a los transportistas que deben permanecer durante horas esperando para descargar, sino que también podría generar consecuencias sobre las terminales, los productores y los buques que esperan completar sus cargamentos.
Federico Spoturno, gerente general de la CPPC, explicó que los vehículos afectados transportan principalmente granos y señaló que cualquier demora en su descarga repercute sobre toda la cadena agroexportadora.
El directivo advirtió además que la acumulación de camiones puede provocar congestión en las rutas cercanas al puerto y generar un clima de tensión entre los transportistas que esperan completar sus recorridos y regresar a sus lugares de origen.
Desde la cámara también remarcaron que las demoras pueden trasladarse hacia la operatoria marítima. Los buques deben cumplir cronogramas de carga y navegación, por lo que una interrupción prolongada puede derivar en costos adicionales y dificultades para cumplir compromisos comerciales internacionales.
La discusión salarial
El conflicto se originó durante las negociaciones paritarias entre URGARA y las empresas. Según la CPPC, el sector empresario presentó una propuesta de aumento salarial del 31,99% para el período comprendido entre enero y diciembre de 2026.
La cámara afirmó que el porcentaje ofrecido se ubicaría por encima de las proyecciones inflacionarias utilizadas durante la negociación.
Además, la propuesta contempla una suma extraordinaria de $359.095 para los trabajadores de tercera categoría, con valores proporcionales para las restantes escalas. Ese monto, de acuerdo con lo informado por la entidad, sería pagado en dos cuotas consecutivas desde agosto.
La oferta, sin embargo, no permitió alcanzar un acuerdo y comenzaron las medidas gremiales.
Intervino la Secretaría de Trabajo
Luego del inicio del conflicto, la Secretaría de Trabajo dictó una conciliación obligatoria con el objetivo de garantizar el normal funcionamiento de la actividad mientras continúan las negociaciones.
Desde la CPPC sostienen que esa resolución no estaría siendo cumplida en su totalidad por el sindicato y por ese motivo decidieron realizar una presentación ante las autoridades laborales.
Spoturno indicó que estaba prevista una nueva audiencia para continuar las conversaciones, pero que ante el agravamiento del conflicto el encuentro fue adelantado.]
El sector empresario espera que la intervención de la Secretaría de Trabajo permita acercar posiciones y recuperar la operatoria habitual del puerto.
Mientras continúan las negociaciones, cientos de camioneros permanecen demorados en Bahía Blanca y crece la preocupación por las consecuencias que una extensión del conflicto podría provocar sobre uno de los principales corredores agroexportadores del país.















