A pocos días de retomar FUTTTURA en México, la cantante habría impulsado una auditoría para conocer cómo fueron gestionados sus ingresos y derechos comerciales durante los años en que Alejandro Stoessel estuvo al frente de su representación.
Mientras se prepara para iniciar la segunda etapa internacional de FUTTTURA, Tini Stoessel atravesaría una compleja situación familiar y económica vinculada con la administración de su carrera artística.
Según informó PrimiciasYa, la cantante solicitó una auditoría para determinar cómo está compuesto el patrimonio generado desde sus comienzos profesionales y revisar el funcionamiento de las empresas utilizadas para canalizar sus ingresos.
El relevamiento habría despertado interrogantes sobre la participación de Tini en distintas sociedades relacionadas con su actividad musical, publicitaria y comercial. De acuerdo con la versión publicada, la artista no figuraría como accionista ni tendría capacidad de decisión en algunas de las compañías involucradas.
Las sociedades vinculadas con la carrera de Tini
Una de las empresas mencionadas en el informe es QVT Management, radicada en Estados Unidos y presuntamente integrada por Alejandro Stoessel y su hijo Francisco.
Según el citado medio, a través de esa sociedad se facturarían los acuerdos publicitarios de la cantante. Sin embargo, Tini no tendría participación accionaria ni autorización para operar las cuentas bancarias de la compañía.
La revisión también alcanzaría los contratos discográficos. Algunos compromisos relacionados con los próximos álbumes de la artista habrían sido celebrados mediante sociedades sobre las cuales ella no tendría control directo. En ese caso, el dinero producido por esos acuerdos sería recibido por las empresas y no personalmente por Tini.
Esta estructura habría comenzado a conformarse cuando la cantante todavía era menor de edad y alcanzó reconocimiento internacional gracias al éxito de Violetta. En aquella etapa, Alejandro Stoessel asumió la negociación y firma de los contratos profesionales de su hija.
La auditoría habría determinado que esa gestión fue realizada tanto en representación de Tini como por medio de diferentes sociedades constituidas en la Argentina y el exterior.
Uno de los puntos que genera mayores dudas es que la artista no tendría participación en varias de esas compañías. Tampoco existirían, según la información difundida, determinados contratos que establecieran con precisión cuánto debían pagarle las sociedades por sus servicios profesionales.
Las diferencias que habría detectado la auditoría
El análisis habría prestado especial atención a los movimientos económicos registrados durante 2025. De acuerdo con PrimiciasYa, se habrían encontrado diferencias entre los montos facturados por Tini por su trabajo artístico y el dinero recibido por las compañías encargadas de firmar los acuerdos relacionados con su carrera.
La publicación también afirma que la cantante emitía facturas por sus servicios de manera ocasional y siguiendo indicaciones de su padre. Esta modalidad se habría mantenido durante varios años, mientras Alejandro Stoessel concentraba buena parte de las decisiones profesionales y financieras.
La representación habría concluido aproximadamente tres meses atrás, después de casi 15 años de trabajo conjunto. Desde entonces, padre e hija mantendrían conversaciones para reorganizar la estructura societaria, económica y patrimonial vinculada con la actividad de la artista.
Durante ese período, Alejandro habría intervenido en la administración de los ingresos y en la organización contable, legal y empresarial de la carrera de Tini.
FUTTTURA y los contratos comerciales
Otro de los temas analizados sería la situación económica de FUTTTURA. Según la información publicada, Tini no contaría con contratos que le aseguren personalmente un porcentaje de las ganancias generadas por el espectáculo.
Algo similar ocurriría con determinados convenios publicitarios celebrados con marcas importantes. Los derechos económicos asociados con la carrera y la imagen de la cantante estarían vinculados con sociedades nacionales y extranjeras en las que ella no tendría participación directa.
La situación adquiere relevancia porque Tini se encuentra a pocos días de comenzar la segunda etapa del proyecto en México, antes de continuar con una extensa gira internacional.
La auditoría también habría señalado que Alejandro Stoessel estaba autorizado para operar determinadas cuentas empresariales, mientras que su hija no aparecía habilitada para realizar movimientos bancarios.
La cantante tendría una cuenta a su nombre, pero, según el informe, recién habría logrado acceder personalmente a ella en junio de 2026, luego de la intervención de sus abogados.
El final de una administración de casi 15 años
La relación profesional entre Tini y su padre comenzó durante la adolescencia de la artista. Alejandro Stoessel quedó entonces a cargo de negociar contratos y tomar decisiones relacionadas con una carrera que rápidamente adquirió proyección internacional.
Durante aquellos años, Tini habría firmado distintos documentos solicitados por las empresas con las que trabajaba. No obstante, la información difundida señala que esas firmas no necesariamente significaban una cesión de sus derechos comerciales o de imagen.
Una de las posibilidades evaluadas es que la cantante haya firmado documentación confiando en quienes manejaban su carrera, sin conocer completamente las consecuencias jurídicas y económicas de cada operación.
Las actuales negociaciones buscarían apartar definitivamente a Alejandro Stoessel de la administración profesional de su hija y esclarecer qué ocurrió con los ingresos producidos a lo largo de su trayectoria.
La existencia de una auditoría, sin embargo, no demuestra por sí sola que se haya cometido un delito. Hasta el momento no se informó sobre una denuncia penal, y las posibles irregularidades deberán ser comprobadas antes de atribuir responsabilidades.
La versión difundida por Marcela Tauro
La revisión patrimonial se conoció después de otra versión relacionada con la familia. La periodista Marcela Tauro aseguró que Alejandro Stoessel le habría recomendado a Tini realizar una separación de bienes o firmar un acuerdo prenupcial antes de casarse con Rodrigo De Paul, ceremonia prevista para diciembre.
De acuerdo con Tauro, la cantante no habría recibido bien la sugerencia y posteriormente decidió incorporar a otra persona para administrar sus asuntos económicos.
En medio de estas negociaciones, Tini mantiene sus compromisos profesionales. La artista se prepara para retomar FUTTTURA, trabaja en el material de su próximo disco y tiene por delante una amplia agenda de presentaciones internacionales.















